Normalizar la dislexia en el aula

Lo que le pasa a mi hijo es que no le gusta leer y así no va a mejorar…

Mamá, mi compañera lee como una niña pequeña, yo creo que tiene algún problema…

Es un alumno muy rebelde, se niega a leer en clase…

Soy tonto, no sirvo para nada…

El aspecto emocional influye de manera determinante en el aprendizaje. La motivación, la seguridad en uno mismo y el sentirse competente, son elementos necesarios para conseguir nuestros objetivos pero, ¿qué ocurre cuando estás y están convencidos de que no puedes, no quieres o no vales para ello?

Todos los comentarios anteriores los he escuchado, de una u otra forma, en muchas ocasiones y, cuando he conocido a ese hijo, a esa compañera de clase o a ese alumno, he comprendido que no lo hace mejor porque, una cosa que para el resto es muy sencilla, para ellos requiere un esfuerzo cognitivo extremadamente agotador, además de evidenciar aquello de lo cual se sienten profundamente avergonzados.

A cuántos de los que cantamos desastrosamente mal nos gustaría hacerlo ante un aula de expertos y no por voluntad propia o por superación, sino por obligación.

Aunque, como docentes, podemos hacer muchas cosas para corregir situaciones que llevan a muchos escolares a pasar por un verdadero calvario durante sus años escolares, la comprensión objetiva, podría ser el comienzo.

Para ello, presentamos la siguiente dinámica, dirigida a normalizar la dislexia en las aulas y en la vida, a aceptar las diferencias como algo positivo, a no crear falsas etiquetas, en definitiva, a aprender a ver más allá de los árboles.

Las actividades y estrategias propuestas parten del mismo principio que el Método KiVa, un programa finlandés de prevención del acoso escolar o bullying, que parte de concienciar y modificar la actitud de los espectadores para repercutir en el individuo.

¡Si sé que tengo dislexia, comprendo que no soy inútil. Si sabes que tengo dislexia, no pensarás que soy torpe, vaga, malo, distraida…!

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Comentarios

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    1. Hola Carolina,
      Con esta actividad lo que se pretende es comprender que a todos se nos dan bien unas cosas y no tan bien otras. Eso es lo normal. Para normalizar que hay quien baila mejor o peor pero también quien lee mejor o peor.
      Si a esto le sumamos el destacar las cosas positivas o puntos fuertes que también tienen los alumnos con DEA pues perfecto.
      Otra cosa muy interesante es empatizar a través de cuentos o lecturas con personajes que tengan DEA pero que también destacan positivamente en otras habilidades y, a partir de ahí, hablar sobre ello.
      Y, tanto con las DEA como con cualquier otra situación, resulta súper interesante para los niños que personas con cierta experiencia vayan a clase, les cuenten brevemente su historia y ellos puedan hacer preguntas. Esto sería algo muy positivo tanto para entender diferentes características de los seres humanos como para fomentar la comunicación, el respeto y la comprensión del mundo que nos rodea de una forma más amable.

      Ya se pueden descargar las actividades propuestas. Con el cambio de web se han perdido algunos archivos del blog pero estamos recuperándolos. Espero que puedas sacar alguna idea útil.
      Saludos.