Necesita más lectura comprensiva y más dictado.” Una maestra le comentó esto a la mamá de Gloria.

Gloria aún no conoce todas las correspondencias, comete muchas confusiones fonológicas y no tiene claras las reglas que rigen el código alfabético. ¡¡Cómo va a trabajar la lectura comprensiva si aún no sabe leer!!

Teniendo claro que Gloria tiene un desarrollo muy pobre de la conciencia fonológica, es incapaz de diferenciar algunos fonemas o sonidos, comete inversiones, adiciones, omisiones… y lee con muchísima dificultad porque aún solo utiliza la ruta fonológica.

1º Necesita desarrollar la conciencia fonológica.

2º Necesita afianzar el código alfabético.

3º Necesita ganar cierta fluidez en lectura para desarrollar la vía léxica y automatizar esta habilidad.

Y cuando llegue ese momento hablamos de trabajar la lectura comprensiva. ¿Comprendes cuántos escalones nos estamos saltando?

 

Comprender los procesos implicados en el desarrollo de la lectoescritura y entender lo importante que es establecer una progresión adecuada evitaría pensar que lo que necesita esta niña es MÁS LECTURA COMPRENSIVA Y MÁS DICTADO.

Imagina que vas al médico por un problema de sobrepeso y el profesional generaliza la recomendación de tal modo: “Necesitas comer solo 600 gramos de alimento al día”.

La persona puede optar por comer 600 gramos de lechuga o por ingerir esa misma cantidad en rosquillas de chocolate.

En cualquier caso estaría cumpliendo la indicación del médico pero, ¿el resultado sería el mismo?

 

Los objetivos deben ser específicos. Mejorar la lectura y la escritura es un objetivo tan amplio que no dice nada. Evitemos la recomendación “leer más y hacer dictados”. ¡Eso no sirve cuando hay una dificultad de aprendizaje!

 

Entonces, ¿qué hacemos?

1º Analizar exactamente y con precisión qué dificultades presenta. Niveles o procesos no superados, correspondencias dudosas, errores concretos…

2º Trabajar sobre cada elemento de manera específica y consciente. UNO A UNO.

Ejemplo:

Gloria tiene 8 años y acaba de iniciar 3º de primaria. Lee y escribe con dificultad y en el colegio le dicen a la familia que necesita más lectura comprensiva y más dictado.

Al trabajar con ella observamos aspectos como:

  • No tiene clara la segmentación léxica a nivel oral.
  • No diferencia entre palabras, sílabas, letras…
  • No tiene claro qué son vocales y consonantes.
  • Habilidad muy pobre en tareas de deletreo y de manipulación fonológica oral.
  • Severa confusión entre fonemas ch/ll/ñ – r/l – c/f
  • Severa confusión entre grafemas b/d
  • Inversiones recurrentes en sílabas inversas-directas y en trabadas-mixtas
  • No conoce las reglas que rigen el código en correspondencias variables no arbitrarias: g/gu/gü – r/rr – z/c – c/qu/k – y/i
  • Excesivo esfuerzo al leer, solo utiliza la ruta fonológica. Evita mostrar sus dificultades con excusas porque siente inseguridad y vergüenza.
  • Intenta leer mucho más rápido de lo que su habilidad le permite.
  • Utiliza el dedo para seguir la línea.

 

A partir de estas observaciones se establecen objetivos concretos. Cada objetivo supondrá un reto que compartimos con Gloria.

  • Primero explicamos el error.
  • Después analizamos cómo se hace correctamente.
  • Seguidamente aplicamos lo aprendido en tareas muy sencillas con sílabas y palabras independientes.
  • Por último, generalizamos lo aprendido en tareas de lectoescritura más amplias, pero centradas especialmente en trabajar esa dificultad.

 

Ejemplo: Primer reto de Gloria, trabajar la confusión entre los fonemas ch – ll – ñ

Descarga esta actividad del Método Diverlexia para comprender cómo trabajamos este tipo de errores.

 

Encontrarás más ejemplos en esta sección de recursos, en el libro del Método Diverlexia y en la formación “Experto en dislexia y lectoescritura”.

Espero que utilices este recurso y, sobre todo, que interiorices la importancia de trabajar sobre cada aspecto, de manera concreta y precisa. Si logras que ellos comprendan y asimilen, no habrá reto que se les resista.